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Terra
La Coctelera

Un recordatorio silencioso de otra época

Del principio al fin de la historia del mundo, los ríos han fluido a través de regiones geográficamente distintas, en las que el agua ha recogido y depositado sedimentos lo que ha alterado la composición del río y ha cambiado la forma de la tierra para siempre. Como el río, las culturas, en todas partes del mundo, han fluido de la misma manera en la que han penetrado fronteras y se han unido con otras, dando lugar aque hayan crecido nuevas raíces, leyes, comunidades, edificios, productos agrícolas, etc.; son nuevos productos de estas culturas entretejidas.

Abd al-Rahman I, es una figura histórica que hizo algo así en el siglo VIII cuando dejó su patria por el derrocamiento de su dinastía y huyó con una comunidad musulmana a la península ibérica para no ser asesinado. Aunque logró mucho durante su dominio en la península, quiero contaros algo sobre una joya suya: la plantación de una palmera datilera en el suelo de al-Andalus. <> .

Esta palmera representaba para él su patria, que tuvo que dejar, y era un recordatorio tangible de su niñez que pudo trasladar con él a su nuevo hogar. También representaba la vida y la regeneración de los omeyas en España. Escribió un poema sobre ello en el que se comparó a sí mismo, extranjero inmigrado, con esta palmera solitaria:

<>
<>. -Abd al-Rahman I

Para concluir, hoy en día, España tiene por todas sus regiones estos árboles por la acción de un único hombre. Se puede decir que la palmera datilera es un recordatorio silencioso de la presencia de la cultura musulmana en España hace 1200 años.

Como Vivir en Madrid con Vigor:

Vete al Centro de Sivananda Yoga: (http://www.sivananda.es/) para mantener tu línea y practicar tu español.

Viajar: Por tren, coche o avión, a todas regiones de la Península.

Vivir con otros alumnos Middleburianos y mantener la palabra de honor.

Vestirse bien: Ir de compras en Gran Vía, Fuencarral o el barrio de Salamanca cuando te encuentres estresado o eches de menos la casa.

Conocer a la Víbora: se llama Alfredo (también responde a “bicho venenoso” y lo puede encontrar en la Tertulia con su preciosa mujer, Concha. Serán muy buenos amigos tuyos.

Vocalizar: Cantar en el coro a pesar de que no pienses que puedes cantar. Te relajarás y aprenderás el español de una forma divertida. Además, conocerás a José, ¡un ángelito!

No escribes a vuelapluma tu horario de clases: Es imprescindible que elijas la clase de Mercedes Gil ambos semestres para mejorar tu capacidad de comunicarte en español. (No hago la pelota, os digo la verdad.)

Dar una vuelita por el Parque Retiro como tanto como sea posible: es tranquilo y bonito y puedes pasar tiempo allí y nunca sentirte aburrido.

Olvidarte de ser vegetariana: La gente española no entiende este concepto. Déjalo o no lo menciones a nadie que no te gusta comer carne. (Broma, hay un buen lugar para comer falafel y humus, etc. en “Maoz” en la Calle Mayor.

Vigilar el periódico para estar al día cuando vengan buenas obras de teatro: El teatro en Madrid es bueno y no te cuesta mucha pasta. Vale la pena ir al teatro de Karpas o el de Valle Inclán, etc. Hay un montón de teatros a tu disposición.

Para vivir bien aquí, hay que variar la vida y conocer la gente variopinta. Disfrúta de todo pero ten cuidado porque aquí, el tiempo vuela….

¿Qué es la poesía?

Rima XI: ‘Yo la que te quiere’ Gustavo Adolfo Bécquer

Yo soy ardiente, yo soy morena,
Yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mi me buscas?
No es a ti: no.

Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
Puedo brindarte dichas sin fin.
Yo de ternura guardo un tesoro,
¿A mi me llamas?
No: no es a ti.

Yo soy un sueno, un imposible,
Vano fantasma de niebla y luz;
Soy incorpórea, soy intangible:
No puedo amarte.
Oh, ven; ven tú.

Bécquer usa la idea de la persona inefable como la poesía inefable en un intento de definir la poesía. ¿Qué es la poesía entonces? ¿Es un vehiculo para crear lo invisible y explorar más profundamente quiénes somos? ¿Puede regalarnos unas respuestas sobre el mundo misterioso de nuestros cerebros y cuerpos y el mundo físico? El hecho es que es un reto colosal saber o encontrar lo intangible y ser capaz a ponerlo en palabras pero en mi opinión, Bécquer lo logró. Creó poesía única con el fin de que los lectores pudieran tocar, por un segundo, lo inefable, y logró esto con pocas palabras, con ideas sencillas, usando el cuerpo y los deseos carnal como su vehiculo. A través de esta rima he aprendido que la poesía es como el deseo que nos sentimos cuando queremos algo que no se puede ser alcanzado.

Dos farolitos chinos de papel

Bitácora pensamientos propios ¡venga! Nada viene A lo mejor tomo otro café para estimular el cerebro no puedo la cafeína me hace sentir muy agresiva hasta el punto de que a veces parezco otra persona u otro animal un tiburón tal vez Ya caigo Un tema... Los efectos de la cafeína Qué aburrido Vengan pensamientos vengan Leí en la pantalla de un ordenador que <> Qué bonito Qué profundo Qué sencillo Monólogo interior Hago un monólogo interior ¿Porque no me puedo fijar en un tema? Tal vez por la cafeína del primer café hace una hora Tal vez porque hoy no es un día en el que me sienta muy creativa Pero debo ponerme las pilas porque ya vienen los exámenes y trabajos finales Yerma los judíos cristianos musulmanes la Guerra Civil la lingüística académica lo comunicativo el ensayo creativo de la clase de escritura ¡Vaya! Ponlo en orden Ayúdame ¿Cómo puedo hacer todo? ¿Cómo? ¿Cómo? ¿Cómo? Basta. Nada me viene. El cerebro está seco. La creatividad está de viaje. Soy solo un cuerpo sin pensamientos. Me quedo embobada con la imagen en el cerebro de un cuarto que está <> en el que hay un escritorio de pino con unas hojas sueltas por encima, una pluma verdadera, como una reliquia de los días de Colón y una silla también de pino que está vacía. La escritora ha cerrado por un día.

Perseguida por la comida

Creo que la clave para disfrutar la vida es que siempre sigas aprendiendo cosas nuevas. También creo que se necesita la variedad en la vida. Este fin de semana pasé cinco horas aprendiendo la arte de la cocina vegetariana en mi centro de yoga. Lo que aprendí era que las especias son nuestras amigas y que la comida natural tiene poderes de calmar la mente y el cuerpo. Pasé aquel día aprendiendo nuevos técnicos cocinaros mientras cocinábamos en una terraza con buena gente. Fue un día maravilloso.

Al contrario, ayer en la tertulia aquí en la escuela, pasé un ratito bastante fuerte con unas colegas porque hice algo fuera de lo habitual. Fue así: pedí unas rebanadas de pan para ahogar en la miel en vez de pedir un pincho de tortilla que suelo hacer. Cuando Alfredo me preguntó el porqué del cambio le respondí que había cambiado mi dieta y que no quería comer huevos más. Súbitamente, todas las cabezas de los alumnos, que se sentaban a la barra, dieron vueltas y me mostraron caras perplejas. Una chica, después de limpiar los berretes de salsa de las albóndigas de la cara, me pregunto

–¿Por qué no quieres comer huevos?

Le respondí, como el animal inocente que soy

–Porque estoy pensando cambiar la manera en la que como según las ideales del vegetarianismo.

Las alumnas empezaron a tirarme pregunta tras pregunta sobre mis intenciones y me sentí como si fuera en el Santo Oficio por el ¨vegetariazar¨. Aún Alfredo me estaba diciendo que hay que comer huevos, que hay que comer carne y que basta con esta dieta. Me estaba pensando que no tengo nada en contra de la carne ni los huevos excepto que me siento mucho mejor cuando no los como.
- ¿Por qué la gente me está inquiriendo? -yo pensaba-.

Por fin, todavía escéptico, Alfredo me trajo el pan. Una de las chicas que se sentaba tres taburetes de mí, me miro con los ojos encima del hombro y con la intención de atramparme berreó

– ¿Sabes que hay huevos en el pan?

La miré con una mirada mezclada con perplejidad y molestia y le respondí

– Si, tienes razón. Estoy intentando de comer mejor, pero esto no quiere decir que puedo hacerlo perfectamente. Pero, ¿por qué me estás comprobando?

Con esas palabras se dio cuenta que me había hecha una pregunta retórica para expresar su descontento con mi punto de vista y me pidió perdón con un aire de <>.

Todavía me quedo con la frente arrugada. ¿Por qué los vegetarianos exigen tantas reacciones salvajes de la gente que les gusta comer carne? ¿Es porque se sientan la culpabilidad por no hacerlo sí mismo? o ¿es porque cuando una persona intenta hacer algo fuera de lo habitual se asusta la demás? O quizás es que todos los carnívoros están de mal humor por el hecho de comer carne. ¡Ja, solo una broma!

¿Por qué no podemos vivir simbióticamente como la vaca y el árbol? Aceptemos que todos somos individuales y que ¡la variedad es la especia de la vida!

Buscando la perfección

Hoy hablamos de los escritores que logran a crear obras magníficas, como Gabriel García Marquéz, quien no solo escribió sobre ideas únicas sino que presentó el lenguaje de una nueva manera. Cuando yo era estudiante del primer grado, solía declarar a mis padres que iba a ser poeta cuando fuera mayor. Les enseñé un poema que había escrito sobre la primavera, de cuatro líneas, con un esquema de rima. Ellos me apoyaron, pero nada más; mi vida seguía como normal. Sin embargo, en mi fuero interno, creía que lo que había escrito era ingenioso y me sentía que iba a ser muy famosa por ello.
Hoy en día, cuando leo las obras de Cervantes, Lorca, Valle-Inclán, etc., estoy absorta en las imágenes que han creado. A veces, encuentro una serie de palabras que dan una imagen tan bonita que tengo que dejar el libro y gozar de ella. En el fondo, reflexiono sobre mis propias habilidades, y me cuestiono si puedo alcanzar este mismo nivel de perfección.
<<…Y es más hermoso pensar que todavía mañana, veremos los cien cuernos de oro con que levanta a las nubes el sol>>.
No es de mí. Es de Lorca, y en mi opinión, es un ejemplar del súmmum de la perfección.

¿Quienes son los dueños de las palabras?

Como he estado escribiendo un montón últimamente, me siento presión encontrar temas en los que siento la pasión a escribir. Cuando escribo algo de mi corazón salen las palabras de la boca como lluvia en la primavera en la tierra del Golfo de México. Pero, cuando estoy esforzado escribir una bitácora solo para escribirlo por el compromiso de escribir, me queda congelada. No es decir que tengo writer´s block, sino que tengo orgullo en escribir buenos relatos que salgan bien y no quiero publicar algo sin sentido. Una cosa que he aprendido es que cualquiera persona puede poner palabras en forma de papel, pero para hacerlo bien, es más que un don. Es una forma de arte y un regalo por el ser humano que pueda hacerlo bien. Lo que me ha dado cuenta también es que el autor no es tan importante que las palabras que transmite. Creo que todos nosotros, como seres humanos, son los dueños de cada sentimiento o situación que escribe un escritor. Quiero decir que las ideas que aparecen en un libro son todas nuestras ideas y que las palabras e ideas no pertenecen a ni una persona; son las ideas del colectivo y todos nosotros tenemos estas ideas en la cabeza aun si no sepamos que existen. Solo es que el escritor tiene el don de transmitir estos mensajes para dar al resto del mundo, como un ángel o profeta a un receptor sobre un mensaje de Dios, un nuevo mensaje. Gracias a todos los autores que me han llevado mis ideas que no pude tirar dentro del profundo de mi cabeza pero sabía que existía.

El Marimacho

Siempre he esperado que fuera hombre. Es sin decir entonces, que soy mujer. Me acuerdo cuando era niña, de seis o siete años, estaba en el baño de mi hermano intentando de orinar como varón. La resulta fue un desastre y huye de la escena pensando que iba a tener que trabajar más duro para alcanzar mejores resultados. Evidentemente, nunca lo realicé.

Cambié mi plan, en aquel entonces, y decidí que iba a transformarme en hombre o marimacho por imitar lo que hacían ellos a diario (salvo las aspectos corporales del baño). Decidí que en vez de estar en la casa con mi madre y hermana mayor arreglando la casa, estará afuera con mi padre o mi hermana en una gran aventura. Por eso, pasé mi juventud, por una parte, en el bosque al otro lado de la calle enfrente de nuestra casa (vivíamos en el sur de Alabama) columpiando de árbol en árbol con mi hermano y por otra parte, en nuestra propriedad haciendo la tarea de la casa con mi padre.

Los fines de semanas, cuando estaba a casa mi padre, siempre estaba a su lado. Me acuerdo de un día, debajo de la casa, en el que reparabamos la tubería. Me acuerdo que nos estabamos deslizando en el polvo, boca arriba, hablando de tal y cual, como los varones suelen hacer.

También me acuerdo de los días en los que mi padre y yo estabamos en su camion conduciendo hacia un destino, que ya no me acuerdo, escuchando a la música country; yo fingiendo que sabía las palabras.

Sim embargo, siempre había una lucha entre yo y mi hermano sobre una cosa: quién podía ir con mi padre a cazar. Cada vez que se fue, solo se permitía traer uno de nosotros y más que nada, fue mi hermano que ganó la invitación (solo por el hecho de ser varon). Me acuerdo que mis padres siempre me estaban diciendo en una manera no muy convincente : <>. Mi madre siempre añadó : <> Cada explicación era para intentar convencerme quedarme en casa con las mujeres y muchas veces tuve que hacerlo. Me acuerdo mucho el sentido de tener un corazon completamente roto. continuará